CADENA DE FAVORES -II-

Paola L. López L.

Paola L. López L.

Mefiboset en la casa del Rey

Ahora bien, después de esta trayectoria donde persiste el dolor físico, el dolor de vivencias propias y circunstancias no deseadas, me he logrado levantar con la mano de Dios y los que me han rodeado en sus “cadenas de favores” y por iniciativa propia, aún en las circunstancias que he vivido, el levantarse del dolor es parte de lo que algunos llamamos iniciativa, positivismo y emprendimiento.

Años atrás empezamos con mi familia la labor de apadrinar niños de escasos recursos una vez al año. Un día me senté con mi mamá a platicar porque mi problema físico se ha agravado con dolores en las articulaciones, me truenan los huesos, ya no puedo caminar como antes, y se me ha complicado con artrosis en las rodillas y caderas, comentándole, le decía que muchos nos acercamos a ayudar el necesitado de escasos recursos, pero cuántos de nosotros vemos la verdadera realidad de una persona con discapacidad, de las que muchos no conocen y no se ven. Hoy hace pocos años iniciamos visitando a niños y adultos con diferentes discapacidades y no se imaginan la realidad en la que viven, no terminaría de contarles la infinidad de necesidades no solo las básicas, sino morales, espirituales, de salud, apoyo, etc. Somos muy pocos los favorecidos, los que encontramos apoyo. Con mi familia tomamos la decisión de realizar está cadena de favores ya con niños con discapacidad, haciendo participe a familiares y amigos, labor que de se ha extendido y se ha convertido en un Ministerio llamado Mefiboset, apoyado ahora por mi Iglesia.

Fue así que la sensibilidad de conocer estas situaciones un día viendo un programa de televisión vi a Byron Pernilla Director de Asodispro, me lleno tanto el corazón de saber que existía una Asociación de Personas productivas con Discapacidad, tanto fue así que pronto hice contacto con su persona, sin conocerle mucho recuerdo que le comente de mi proyecto de apadrinar niños con discapacidad y solo teníamos comunicación por teléfono, poco tiempo antes del paseo navideño de Asodispro, le llame para solicitarle el listado de personas que asistirían al paseo, diciéndole: voy a ver cómo te apoyo, PERO no me comprometo a nada, porque no me gusta quedar mal con nadie, (es algo que digo porque realmente a base de promesas no se ayuda) días después me bendijo con llevar dos cajas enormes de regalos, dulces, chocolates, lápices decorados, gaseosas, desechables, etc., tanto que tuve que pagar un taxi y no me cobró para llevarme más bien me dio un aporte para ayudar, me sentía tan agradecida con Dios y feliz de conocer por primera vez a Byron, a Asodispro a su directiva y sus colaboradores.

¿Quién era Mefiboset?

2ª. Samuel capitulo 9, versículos 2 al 13

Hoy por hoy, ya no ha sido una vez al año apadrinar niños, la necesidad no es una vez al año, es diaria, es constante. He visto padres que llevan a terapia a sus hijos, viendo cómo conseguir para pagar un taxi, llevando a su hijo, solo con los alimentos para el niño, conseguir para los pañales, llevar la silla de ruedas y los aparatos que utilizan; el esfuerzo tiene un nombre: AMOR. Ahora ya formo parte de la Directiva de Asodispro en el área social y estamos en la búsqueda de unir voluntarios a nuestra cadena de favores de Asodispro y Mefiboset.

Un artículo de Paola L. López L. para  Asodispro®

Para cualquier apoyo a PCD en condición de pobreza:

Paola López: asocialasodispro@gmail.com

Byron Pernilla: asodispro@gmail.com

http://www.asodispro.com

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CADENA DE FAVORES -I-

Paola L. López L.

Paola L. López L.

Cadena de favores (Pay It Forward en inglés) es una película estadounidense de 2000, dirigida por Mimi Leder. Está protagonizada por Haley Joel Osment, Kevin Spacey, Helen Hunt y Jon Bon Jovi. La historia está basada en la novela homónima de Catherine Ryan Hyde.

Está película también está a diario en la vida real.

El pensamiento del ser humano en hacer algo por el prójimo solo se queda en el pensamiento y no como acción o hecho, a veces se piensa que está muy lejos el poder buscar a quién ayudar, pero es muy simple, desde nuestra casa podemos empezar a ver que nuestro prójimo está más cerca de lo que imaginamos, para poder iniciar una “cadena de favores” lo puedes hacer con tus padres, tus hermanos, tus amigos, tus compañeros o tus vecinos.

En mi vida, puedo contar muchas veces que he recibido “cadenas de favores” de otras personas. ¿Cómo, se preguntarán algunos? Desde que nací mis padres me han brindado su amor, su apoyo y su mejor condición de vida, es allí donde empieza la “cadena de favores”, pero la principal ha sido creer en Dios, mis primeros años de vida los médicos indicaban que no iba a caminar, Dios misericordioso me brindó su favor, en que a los cuatro años de edad diera mis primeros pasos, pero siempre vista por una cojera leve entre mis piernas. (Por supuesto hubo varias cirugías antes, pero ninguna fue para quedar bien).

Al crecer y al pasar el tiempo no crean que todo fue a base de favores, también crecí ante el rechazo de compañeros que no me aceptaban dentro del grupo escolar por el no poder caminar bien, o correr como todo niño, por lo que utilicé bastones, muletas, andadores, silla de ruedas; tengo un historial enorme, pero regresando a la cadena de favores, en mi trayecto de vida si las he tenido muchas veces, voy a comentar alguna de ellas:

Film Cadena de Favores

Film Cadena de Favores

Las cadenas de favores hacia mi persona:

  • Mis quince años, recuerdo tener el doble de vestido, buqué, zapatos, todo el doble para celebrarme y del cual fue un día muy especial y lindo.
  • Mi última cirugía, estaba perdiendo mi hueso fémur del lado derecho, una familia sensibilizada ante mi problema, fui favorecida con el costo total de mi cirugía del cual pase casi un año completo en recuperación (6 meses enyesada de cuerpo completo).
  • Inclusión laboral, he tenido buenos trabajos en los que me he podido desempeñar.
  • Al casarme, era emocionante ver como las personas se acercaban apoyarme con los preparativos ya que era de alegría salir de mi casa vestida de blanco y realizar este paso; al pasar el tiempo a pesar que los médicos me indicaban que era mejor no tener hijos para no perjudicar mi estado físico, me dio la más grande bendición el poder ser madre de una bella niña, recuerdo que tuve más de 5 “fiestas de baby shower” de amigos, familiares, compañeros de trabajo era una alegría, para darle la bienvenida a mi hija; pero después de los 40 días de nacida de mi hija también se presenta una tragedia. Mi esposo sufre un accidente y pasar meses en el hospital, en el intensivo en estado de coma no era para estar bien en lo posible como esposa, pero a pesar de esta situación Dios se hizo presente por medio de mi familia, Iglesia, amigos y compañeros de trabajo, en ese entonces la “cadena de favor” se presentó de la manera que no se pueden imaginar, mi sala llena de víveres en cantidades enormes que tenía que decirle a mi madre que hiciera bolsas para compartir con las personas necesitadas de mi vecindad. Después recuerdo que cuando él falleció, no tenía nada más que un contrato funerario con Q.200.00 de anticipo y pensaba: ¿Qué voy hacer para pagarlo? Y se vuelve a mostrar la “cadena de favores”, un amigo de él paga el total de los gastos de la funeraria y para enterrarlo un primo nos da un lugar especial con todos los gastos pagados, y también nunca se me olvidará, el gesto tan bonito de mis compañeros de trabajo en ese tiempo en reunir fondos con ventas entre ellos mismos para aportarme ayuda en ese momento que me fue tan útil para abarcar todos los gastos que se me presentaron, no era una situación fácil, pero Dios estuvo presente con “una cadena de favores”.

Han habido otras circunstancias en las que me ha tocado sufrir, de las cual es en otro momento les puedo contar, pero a lo que quiero llegar es que en algún momento dado de nuestra vida hemos recibido una “cadena de favores” en cantidad de veces pero nunca las contamos, ahora te hago una pregunta: ¿Cuántas veces has sido útil para ser partícipe de una cadena de favores?

Continuará el próximo martes…

Un artículo de Paola L. López L. para  Asodispro®